Revista Juvenil de moda, cultura, música, entretenimiento. Revista Dominicana.

Descubre el increíble mundo del buceo en República Dominicana

SHARE

El buceo

Generalmente cuando se realiza buceo por deporte la profundidad máxima alcanzada no supera los 40 metros, pero si ingresamos en un plano profesional, donde se atizan mezclas especiales de gases, las profundidades pueden superar los 100 metros o más.

Para practicar buceo debes aprender un lenguaje de gestos que se utiliza bajo el agua para comunicarte con tu compañero, ya que siempre debes realizar las inmersiones acompañado de un colega.

Lo segundo que debes aprender antes de lanzarte a las profundidades es a respirar. La forma en que respiras bajo el agua es diferente y deberás aprenderla sino quieres sufrir daños pulmonares o neurológicos.

Por último deberás aprender a manejar el equipo de buceo que utilizarás y sus diferentes accesorios. Te recomendamos que acudas a una escuela de buceo certificada por PADI (asociación profesional de instructores de buceo) que es la principal y te certifica para sumergirte en todo el mundo.

República Dominicana posee una excepcional belleza natural que es palpable de costa a costa, pero además, es dueña de un impresionante y mágico mundo submarino con extraordinarias condiciones naturales y arqueológicas donde abundan admirables arrecifes coralinos, cuevas, galeones, pecios y una fantástica fauna multicolor, todas dignas de explorar y admirar.

El sitio de buceo en la Republica Dominicana que es más visitado es Sosúa en la costa norte, que atrae buzos de todos los niveles y diferentes hoteles de la región norte por sus claras y cristalinas aguas. Sosúa es seguida por la zona de mas desarrollo turístico del país: Punta Cana; situada al sudoeste, y que posee unas de las playas mas grande y blancas de la isla. Bayahibe fue una de las zonas que mas nos impresiono por la gran variedad de coloridos corales, su vida marina y su gran barco hundido San George.

Para conocer más de este fascinante deporte decidimos contactar con una joven profesional en el área, que nos transportara con su historia a lo más profundo del mar.

 

Rebecca Garcia Camps

17 años

11130086_10152924950003019_4728997651949881530_n

 ¿Por que decidiste practicar este deporte extremo?

Porque quería vivir la experiencia de explorar el mar mas de cerca y por mas tiempo.

 ¿A qué edad iniciaste a practicar este deporte?

Yo comencé a bucear a los 16 años pero desde pequeña siempre he estado haciendo deportes involucrados con el mar, como snorkeling.

 ¿Cuál es la parte más atractiva de este deporte?

La forma en la que puedes durar horas en el océano y ver un mundo que no todo el mundo conoce.

 ¿Cuáles dificultades presento este deporte en los primeros días?

Mi primera dificultad fue sacar el permiso de mis padres para poder certificarme en Open Water, lo cual es el primer curso que haces para poder bucear. La otra dificultad fue buscar el tiempo para hacerlo ya que uno tiene que alquilar un equipo de buceo e ir a la playa. Pero yo siempre e tratado de traspasar las dificultades para poder hacer lo que amo.

 ¿Existe alguna academia para aprender este deporte?

Si, en el país hay varias, una de estas es Gus Dive Center que es excelente y queda en Santo Domingo.

 ¿Cuál es la playa que más te ha gustado para bucear?

Mis playas favoritas han sido la de Punta cana y La Caleta, porque son sitios que están siendo protegidos.

¿Qué cualidades debe tener una persona que quiera practicar este deporte?

Debe gustarle el mar, ser curioso y no tener miedo. Porque en el océano uno se encuentra cosas que a veces pueden dar un poco de miedo.

¿Cuáles son tus metas y aspiraciones?

Cuando salga del colegio quiero estudiar Biología Marina y pienso hacer un cambio en la República Dominicana. He hecho pasantías, servicio comunitario y he comenzado mi propio proyecto para poder concientizar a las personas sobre la importancia de nuestros océanos. Estoy encargada del vivero de corales de Palmar de Ocoa que pertenece a Reef Check. Con estos corales nosotros podemos ayudar su crecimiento y transplantarlos a los arrecifes ya que están en peligro de extinción.

Texto: Yannell Dickson

Dejar un comentario

Your email address will not be published.